Mostrando entradas con la etiqueta Métodos de conservación del producto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Métodos de conservación del producto. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de noviembre de 2010

MÉTODOS DE CONSERVACIÓN DEL PRODUCTO

-         Conservar los alimentos consiste en bloquear la acción de los agentes (microorganismos o enzimas) que pueden alterar sus características originarias (aspecto, olor y sabor)         
-         Estos agentes pueden ser ajenos a los alimentos (microorganismos del entorno como bacterias, mohos y levaduras) o estar en su interior, como las enzimas naturales presentes en ellos.
-         Al mantener el helado a su temperatura optima, se extiende la vida útil de almacenamiento, el aspecto es más atractivo y se mantiene una mejor calidad.
-         Los métodos de conservación de los helados pueden ser:
1.      CONGELACIÓN: conserva el helado impidiendo la multiplicación de los microorganismos. Dado que el proceso no destruye a todos los tipos de bacterias, aquellos que sobreviven se reaniman en el helado al descongelarse y a menudo se multiplican mucho más rápido que antes de la congelación.

2.      CONSERVACIÓN POR FRIO: se somete al helado a la acción de bajas temperaturas, para reducir o eliminar la actividad microbiana y enzimática y para mantener determinadas condiciones físicas y químicas del helado.
3.      REFRIGERACIÓN: Mantiene el helado por debajo de la temperatura de multiplicación bacteriana. Mantiene el helado entre 0 y 5-6ºC, inhibiendo durante algunos días el crecimiento microbiano. Somete al alimento a bajas temperaturas sin llegar a la congelación.

4.      ULTRACONGELACIÓN: Consiste en una congelación en tiempo muy rápido (120 minutos como máximo), a una temperatura muy baja (inferior a -40ºC), lo que permite conservar al máximo la estructura física del helado.

5.      PASTEURIZACIÓN: Es una operación consistente en la destrucción térmica de los microorganismos presentes en determinados alimentos, con el fin de permitir su conservación durante un tiempo limitado.
Se realiza por lo general a temperaturas inferiores a los 100ºC.